Preguntas

¿A dónde irán tus besos cuando ya no sean míos?
¿Y qué labios sedientos recorrerán tu piel?
¿Dónde estarás entonces cuando en mis madrugadas
yo sueñe una noche que no pueda volver?
¿Qué palabras dirías si yo no te escuchara?
¿Y cómo reirás si no estás junto a mí?
¿Quién hablará contigo y habitará en tu mente
cuando aun yo recuerde que fui parte de ti?
¿Y qué harás cuando un día te delate el espejo
que tú me amabas tanto como te amaba yo?
¿Apoyado en tu orgullo olvidarás mi nombre
o buscarás tu niña que siempre te esperó?

Para un futuro contigo

Escribo este poema para que algún instante
lo lean nuestros niños,
cuando estas hojas claras se vuelvan amarillas
y estas letras reflejen la huella de los meses.
Para esos días tan distantes
que pronto llegarán a borrarnos
la sonrisa adolescente
sin marchitar el brillo de tus ojos.
Escribo para cuando esta fiesta de caricias
forme una parte especial de mi pasado
… y vengan otros besos
ya no tan cargados de locura.

Continuar leyendo

Encuentro

Y hasta el polvo de la calle nos miraba.
Era dulce y era mágico el encuentro,
me detuve en la ilusión de tus palabras
aún sabiendo que se borran con el viento.

Y aún quisiera trasnochar en tu silueta,
renacer un veinte y uno en cada noche,
una playa desprovista de aguaceros
y caricias que en el tiempo se derrochen.

Y mis labios son tan tuyos como siempre.
Y mi cuerpo aun vestirá con tus caricias
y mis ojos sin tus ojos son tan sólo
esas lágrimas que empañan la sonrisa.

La misma boca que besó mi vida

La misma boca que besó mi vida
partió en silencio y se llevó mis sueños,
sin sospechar que dejaba una herida
en esta boca que quedó sin dueño.

Se fue en la noche y nadie sabe a donde…
ahora están las preguntas sin respuestas,
las lágrimas están en todas partes
y el aire está mezclado con ausencia.

Un vacío se esparce en los rincones.
se oye un eco que susurra: “vuelve”
y el labio que debiera condenarte
suspira de deseo por tenerte.

El caminar hoy es lento e inseguro
pero aún es posible respirar…
lo más triste es pensar que aquella boca
puede estar habitando otra humedad.

Amanecer

Despierta el día con su afán de besos
y yo busco tu boca ilusionada
mientras abren los ojos caprichosos
esos primeros rayos de alborada.
Mis labios soñolientos ya te buscan
comenzando a vestirte de caricias,
recorro aun dormida nuestra cama
hasta caer rendida en tu sonrisa.
Dibujo un manantial sobre tu espalda
sembrando mis promesas en tu piel,
y escribo nueve versos que te invitan
a un futuro cubierto de placer.

Siento miedo

Siento miedo, mucho miedo.

El miedo natural al camino inconstante,
al futuro que acecha; el temor descubierto en mis uñas roídas,
en las mudas palabras.

Siento el tono inseguro en mi música exacta,
el pánico a la tarde sin tu nombre o al cielo entre mis noches, sin saber conquistarlo.

Tengo temor a ver los sueños marchitados
y a encontrar un vacío donde espero tu hallazgo.

Poseo entre mis noches no sé qué incertidumbre
…y ese miedo infernal a las ausencias.