Manos calientes

Puedo hablarle a los silencios del alba
puedo sugerirme la idea loca
del suicidio el tres dos a un palmo de mí
la pasión.

 
Por el abismo del concepto ha perdido el sentido
una furia incontenible desata los instintos
y transformase en ira fumo de todo
descontroladamente choque en mi interior.

 
Mi poesía existe en el choque
de ideas-imagen en este momento
comprendo a Apellinare
el maravilloso color dorado
del culote de las balas
en contraste con el negro.

 
las ramas desnudas
como yo siéntense
desprovistas escindidas
oprimidas creyendo perder algo
a cada instante. 
 
Vuelvo a fumar
de lo que tú ya sabes
el día gris  ábreme sus brazos
cantan los pájaros.

Mis manos se calientan 
con la taza de amargo café.
las ratas corren por el entretecho.

Un Tibio sol

Un tibio sol acaricia
las gotas sobre el césped
hojas nuevas creciendo
en un mundo aparte
inmersas en su voluntad.

Ladridos lejanos
motores rugientes
en ruta once aviones con altoparlantes
miro a través del enrejado de la ventana.

A ese mundo seccionado yo
tratando de recomponerme
de una depresión terrible
que me ahogaba
que me intoxicaba
con su locura demente.

Un tibio sol acaricia
las gotas
sobre el césped.

sueños agrietados

 
Castillos de sueños
agrietados por las aguas
extrañaré su cuerpo caliente
en las noches de invierno.

 
parto a cada instante 
no puedo trasvasar 
sentimiento en
pensamiento.

 
hay una discapacidad
una disonancia
siempre vuelvo a la nada, 
y al vacío
el tiempo no existe en el vacío
el vacío existe.

 
Es lo que no es
universo relativo,
desincronicidad
graves de cello
a punto de partirse
nocturnos desgajados
nada hay en ningún lugar.

 
todo existe
sin poder sobrellevarlo
éxtasis dementes me impulsan.

Una daga sin nombre

No puedo impedir
que las palabras floten imprecisa.s 
 
Arduas semanas
en busca de dos o tres palabras
dos o tres sílabas siquiera
que me aporten el dato necesario
para irrumpir en ese mundo
el único tangible del que puedo asirme. 
 
Pero no aparece
se esconde de mí y me acecha
y yo como si al acaso
espero su garra en la garganta
y cuando sin aire ya
se abre el mundo de la angustia
y la pluma se desliza
entre el silencio y la espalda
y soy yo el acuchillado.

 
Soy vejado por una explosión de términos
y en ella mi espíritu se disgrega
y una luz mortecina actúa en mí 
y se resume en una daga sin nombre
una vaguedad, un accidente 
odio este plano de existencia

Hachas de pasión

Los porqué se disipan tras las palabras
de mi pensamiento que adquieren
sombras reales que se proyectan
sobre el muro de mi corazón
que es un músculo que emite un sentimiento puro
que la mente transforma en realidades
en fantasmas.

Engendro una sonoridad
de palabras vacías
cópula  entre éstas
y el disturbio sinuosas raíces
que devienen hachas de pasión.

He desarrollado
un temor sórdido ante el mundo
y vivo alejándome.