Cenizas

cenizasSuperada la congoja,
sobrepasado el delirio,
del libro de aquel martirio
fui quemando hoja por hoja.
(También a la llama roja
arrojé mi corazón).

Ya no queda ni un renglón
de la historia de la pena;
si hasta creo que fue ajena
la pena de esa pasión.