El Placer de un deseo prohibido

deseo prohibido

Hay tantas espectaculares noches que sueño contigo,
y aunque no hemos tenido nada, ni un roce, ni un contacto,
me muero por ese beso que no he tenido todavía.

Sobretodo aunque me despierte sin saber que te he soñado,
e que he soñado contigo, porque al despertar,
siento la misma sensación de cuando me dices que me quiere,
cuando me dice que te lo diga, cuando me hablas bonito cada
omento que tenemos en la distancia lo anhelo tener cerca
y lo aceptare con el mismo amor y tensión que tenemos
todas las noches desde que estamos juntos. te amo
con todo mi corazón aunque nadie pueda creer que
res el dueño y rey de mi vida TE AMO!

Deseo prohibido

 

deseos de estar contigo

Me encuentro sola esperándote
Con el corazón queriéndose salir.

La emoción me invade
quiere encontrarte.

De pronto apareces, te veo venir
con una mirada profunda y
fuerte deseo hacia mi
¿Qué me quiere decir?
Observo tus labios,
tan lindos, tan suaves
esos labios dulces que deseo besar.

Tu perfume me embriaga
me encuentro extasiada
mi cuerpo sólo pide abrazarte.

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Como fuego

Como  fuego

Tú ardes dentro de mí, como una llama viva,
calcinando mi vientre… calcinando mi ser.
Pones mi mente en blanco y pierdo mi control,
deshidratas mis labios, cuando en ellos calmas tu sed.

Ardes como una llama, que no se extingue nunca,
eres fuego constante, que perenne me quemas.
Consumes mis deseos ardientes de tenerte,
y ardes con la pasión, que te entrega mi piel.

¡ Tu varonil figura es mi contemplación !
Pues me estremezco toda con sólo mirarte
y se inquietan mis manos,
y se ponen nerviosas
con el solo pensamiento
¡ de acariciarte y recorrerte TODO!

No dejes que se apague esta llama viviente,
que vibra en mis entrañas y estremece mi vientre,
que acalora mi cuerpo y enardece tus ansias
y que muere en deseos de fundirse en tu fuego

Piel con piel

Piel con piel

Acércate a mis brazos,
bésame despacio,
no me dejes respirar,
dame de tu aliento así,
piel con piel.

Una fiebre de deseos
acalora mi cuerpo
y mi sangre arde al correr por mis venas
mientras penetras mi piel.

En el silencio de la noche,
tu voz escucho en mis oídos,
con frases excitantes
me pides pasión y locura
al estar dentro de mí.

Dos cuerpos,
dos corazones latiendo fuerte
despertando en tí
el instinto animal,
mis gemidos se quedan
en el vacío erótico
de tu eco y el mío…