Soneto por Stephane Mallarme

soneto

Oh tan cara de lejos y blanca y cerca, tan
Deliciosamente tú, Mery, que imagino
Algún bálsamo extraño por embuste emanado
Sobre el oscurecido cristal de algún jarrón
¿No lo sabes? sí, cómo hace ya muchos años
Que siempre para mí tu sonrisa prolonga
La misma rosa con su hermoso estío hundiéndose
En el antaño y luego también en el futuro.

Mi corazón que a veces en las noches se ausculta
0 busca el nombre último y más tierno que darte.

 

Se exalta en el apenas murmurado de hermana
Salvo, mi gran tesoro de cabeza pequeña,
Porque me enseñas una dulzura bien distinta
Quedo con sólo el beso en tus cabellos dicha.

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