Por tu salud

Por tu salud

Por tu bien y por tu salud
haz ejercicio y cuida tu dieta
busca un amor y dedícale tiempo
que todos los días tengas una meta
y que oremos un momento por la paz en el planeta.
Por tu salud admira el espacio
saborea cada alimento
ama despacio
y haz tu trabajo siempre contento.

Por tu salud,
debes cuidar el amor,
debes proteger tu cuerpo,
debes amar cada respiro,
debes ser honesto a carta cabal,
siempre lo justo debe ser,
cada vez que pienses en tu salud.

Debes cuidar tu salud
tanto como cuidas el amor,
no desperdicies tu tiempo,
se constante en tu labor.

Tu eres mas que mis ojos

 Tu eres mas que mis ojos

Tú eres más que mis ojos porque ves
lo que en mis ojos llevo de tu vida.
Y así camino ciego de mí mismo
iluminado por mis ojos que arden
con el fuego de ti.

Tú eres más que mi oído porque escuchas
lo que en mi oído llevo de tu voz.
Y así camino sordo de mí mismo
lleno de las ternuras de tu acento.
¡La sola voz de ti!

Tú eres más que mi olfato porque hueles
lo que mi olfato lleva de tu olor.
Y así voy ignorando el propio aroma,
emanando tus ámbitos perfumes,
pronto huerto de ti.

Tú eres más que mi lengua porque gustas
lo que en mi lengua llevo de ti sólo,
y así voy insensible a mis sabores
saboreando el deleite de los tuyos,
sólo sabor de ti.

Tú eres más que mi tacto porque en mí
tu caricia acaricias y desbordas.
Y así toco en mi cuerpo la delicia
de tus manos quemadas por las mías.

Yo solamente soy el vivo espejo
de tus sentidos. La fidelidad
en la garganta del volcán.

La Dulce boca

La Dulce buca

La dulce boca que a gustar convida
un humor entre perlas destilado,
y a no envidiar aquel licor sagrado
que a Júpiter ministra el garzón de Ida,
¡amantes! no toquéis si queréis vida:
porque entre un labio y otro colorado
Amor está de su veneno armado,
cual entre flor y flor sierpe escondida.

No os engañen las rosas que al Aurora
diréis que aljofaradas y olorosas
se le cayeron del purpúreo seno.
Manzanas son de Tántalo y no rosas,
que después huyen del que incitan ahora
y sólo del Amor queda el veneno.

Año nuevo

Año nuevo

A las doce de la noche, por las puertas de la gloria
y al fulgor de perla y oro de una luz extraterrestre,
sale en hombros de cuatro ángeles, y en su silla gestatoria,
San Silvestre.

Más hermoso que un rey mago, lleva puesta la tiara,
de que son bellos diamantes Sirio, Arturo y Orión;
y el anillo de su diestra hecho cual si fuese para
Salomón.

Sus pies cubren los joyeles de la Osa adamantina,
y su capa raras piedras de una ilustre Visapur;
y colgada sobre el pecho resplandece la divina
Cruz del Sur.

Va el pontífice hacia Oriente; ¿va a encontrar el áureo barco
donde al brillo de la aurora viene en triunfo el rey Enero?
Ya la aljaba de Diciembre se fue toda por el arco
del Arquero.

Continuar leyendo

Zagalejo de perlas

Zagalejo de perlas

Zagalejo de perlas,
hijo del Alba,
¿dónde vais que hace frío
tan de mañana?.

Como sois lucero
del alma mía,
al traer el día
nacéis primero;
pastor y cordero
sin choza y lana,
¿dónde vais que hace frío
tan de mañana?

Nuestro Rompimiento

Rompimiento

En un chispazo de orgullo,
o de dignidad (y creo
que quizás fue de amor propio)
la eché en cara mi desprecio.

Ella quiso disculparse,
quiso defenderse, pero
yo no la escuché y entonces
su boca guardó silencio.

Calló su boca y hablaron
sus ojos. ¡Lo que dijeron
esos adorados ojos
en su mirar altanero!
Aún me parece mirarlos.

Me parece que aún siento
cómo rasgo mi alma el filo
de esa mirada de hielo.

Y nos separamos. Ella,
dominando en un esfuerzo
de valentía el desmayo
de su alma y de su cuerpo.

Yo con las pupilas húmedas
y con un nudo en el pecho,
sin saber adonde iría,
tambaleando como un ebrio.

Continuar leyendo