Sabores y recuerdos

Sabores y recuerdos

Quisiera sentir
el gusto a durazno,
cuando muy despacio
muerdo un melocotón.
Quisiera saborear
el rico damasco
cuando el albaricoque
está en mi paladar.

Y no paro de imaginar,
el gusto a berro
de mis arroyos,
el sabor amargo
de la achicoria,
las manzanas rojas
de Río Negro,
y las uvas negras
de mi parral.

En algunas ocasiones,
sueño con vacas pastando
cubiertas de chimichurri
en medio del matorral.


Y ya ni hablemos del deseo,
imperioso,
de saborear las charlas
con gusto a mate,
que mezclada con tortas fritas
entibian la cocina
de cualquier amigo
y mientras afuera cae la lluvia
adentro se va abriendo el alma.

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