Ruptura, Ahora que te veo tan distante…

Ruptura

Ahora que te veo tan distante y tan ajena,
me saluda en silencio la ausencia, y entre sombras
aisladas del profundo abismo de tus ojos,
veo como el sol, que brillaba en tus cabellos tardíamente, hoy besa  tus labios en ocaso.

Y esa imperceptible lagrima,
que se confunde entre la lluvia,
cautivada en tus mejillas;
y tu mano ausente de mi mano,
cual tallo de una rosa ausente de flor,
y el viento que mecía alegre la nota de tu voz,
hoy calla al verte tan lejana, cual luna en el horizonte.

Y hoy que nos separa la muralla de la ausencia,
que dirán aquellas aves y la enredaderas,
que besaron tu tersa espalda, y la música
guardará el silencio y nacerán los ríos más caudalosos,
en la senda de tus tristes ojos,
y callara la risa en el rojo de la tarde,
y mi boca llena de desiertos buscará,
el oasis que alimento este fuego,
y oculto entre sombras en la espera inútil;
he de descubrir ¡los besos muertos!
Y los caminos una vez andados se cerrarán,
pues serán inviernos nuestros días.

Tu viendo los otoños en otras ventanas,
y yo muriéndome de frío, sin tu cálido abrigo,
mientras mi puerta aun abierta,
esperará tu regreso, y anclarán mil barcos,
pero en definitiva la distancia que nos separa,
recorrerá caminos, que no llevan a ninguna parte.

Pero habrán recuerdos.

Tu pelo, la rosa del jardín, mi voz,
el vestido aquel que tanto te gustaba.

Pero se habrá borrado tu nombre que grabé,
en las platinadas alas de la luna.

Mas volverte a ver tal vez me remonta,
a recordar tanto de ti, que me lastima,
quizás el árbol aquel que plantamos o la acera
que juntos anduvimos y hoy en este frío y
yerto pensar, ha de nacer la risa perdida de mi boca,
y tu nombre aun distante; lo pronunciaran mis palabras.

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