Retorno

Y pasará tu barca cien veces por mi puerto
y querrán florecer tus flores en mi huerto
y tu mejor estrella vendrá a alumbrar mis noches
cuando sientas que muere este coro de voces.

Se arrastrará a mis pies tu orgullo insatisfecho
cuando sientas que hay alguien compartiendo mi lecho,
y el espejo callado te hará palidecer
y escribirás las letras que yo escribía ayer.
Tocarás a mi puerta con las ansias de un niño
llevándome en tus labios promesas de cariño,
y estarás muchos meses remando inútilmente
porque pondré mis velas lejos de tu corriente.
Y hasta harás un poema mientras yo me divierto
pensando que el destino cambió tu sentimiento,
seré una fugitiva huyendo del recuerdo
sin decir que te amo ni tan siquiera al viento.

Etiquetado en: . Enlaza el articulo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *