Relaciones peligrosas

Relaciones peligrosas

Se dice que entre broma y broma la verdad se asoma, algo parecido ocurre con las frases de amor. Decirle al ser querido "me muero sin ti" puede ser una frase tierna y romántica, pero también muy peligrosa.

En ciertas ocasiones comenzamos relaciones amorosas cuando no estamos listos para ello y no hemos resuelto conflictos emocionales o dependencias psicológicas que nos llevan, además de tener una mala relación, a escoger a la persona equivocada.

Monserrat Gamboa, psicóloga social y terapeuta de pareja comenta: "cuando mantenemos relaciones adictivas son comunes las frases como ‘no puedo vivir sin ti’ o ‘te necesito’, que se convierten en demandas obsesivas y en las que existe el miedo constante de una posible pérdida o al fin de una relación".

La especialista añade que una de las formas en que erróneamente nos vinculamos en relaciones amorosas que a la larga no funcionan, es cuando lo hacemos desde lo que tenemos pendiente con nosotros mismos o a partir de los anhelos no resueltos. Entonces, confundimos el amor con la posesividad o nos sentimos atraídos por personas egocéntricas que nos proporcionan maltrato físico o emocional.

Cuando ocurre esto, puede creerse que hemos encontrado en la pareja que elegimos un bienestar. Montserrat Gamboa explica en estos casos que es un bienestar de esta naturaleza resulta siempre efímero, pues dejamos de centrarnos en nosotros mismos y en nuestra responsabilidad de calidad de vida, salud física y mental. Por esto, fallamos en el amor y dejamos de amarnos a nosotros mismos.

Así, la intensidad de la adicción en el amor está "en relación directa a la profundidad de las necesidades afectivas básicas mal resueltas de la infancia. De la misma manera que adicciones como las drogas o el alcohol, la dependencia llevada a su máxima expresión da lugar a ceder el control de la propia vida a algo o alguien fuera de sí mismo", a quien además vamos a culpar de ser responsable de nuestra frustración, tristeza y culpa.

Desafortunadamente, explica la psicóloga, estas situaciones se basan en el miedo a la soledad, al abandono, al rechazo, al fracaso, al miedo a decepcionar a alguien o, incluso, a la muerte y es cuando la pareja se apega a la fantasía de que la relación servirá para resolver estos miedos.

Por ello hay que tomar varios factores en cuenta: "La clave para vincularnos de manera adulta es hacerlo desde el pleno reconocimiento de quién soy, a dónde voy, y con quién, señala la especialista-. Y esto se logra cuando la autoestima de la persona, esa capacidad que tenemos de sabernos valiosos, es fuerte y comprendemos que sólo nos corresponde a nosotros mismos".

Por eso, el dar amor y seguridad a los hijos es un factor fundamental para que de adultos desarrollen mejores relaciones de pareja. Si aprendemos, desde pequeños, que el respeto a los sentimientos de los demás, a sus ideas y opiniones, la tolerancia y la comunicación son pilares de la vida, estaremos construyendo los cimientos de relaciones de pareja más sanas.

“Siempre asegura la psicóloga Monserrat Gamboa- podemos reaprender que la persona más importante soy yo mismo, algo básico en una autoestima sana. De tal manera, el compromiso de la pareja está en querer vivir y compartir la vida con alguien y no en necesitar vivir con alguien. Y más bien debemos tener presente que en lugar de decir no puedo vivir sin ti, la realidad es que no puedo vivir sin mí”.

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