Las Relaciones peligrosas

Relaciones peligrosas

He amado una golondrina,
se coló en mi cama
como un murmullo.
Destapó mis deseos más impartibles.

Con la fragilidad que merecen las lágrimas
su sonrisa envolvía mis sentidos, cuan hipnotizador…
Nos conocimos poco a poco.
Entre cantos y silbidos,
se creó nuestro lenguaje imperecedero.

Nos ocultamos,
ella bajó sus alas
yo bajo mi boca.

De pronto (porque el tiempo es una abreviatura,
un instante) nos amamos en silencio, a la distancia.
Secretamente dibujamos un verso amorfo,
pero lleno d sentimientos.

Era transparente, luminosa,
hasta que abrió sus alas y
se fugó por la ventana

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