Poema XXI

El viejo sabio, ginebra en mano
filosofaba sobre la pasión:
“Quien sea capaz-aseveraba sin dudar-
de rescatar del piso, un bello clavel
destinado seguramente a un amor de cautiverio
nunca imaginará que habrá preservado
por los siglos de los siglos
lo único verdadero que nos habita
y nos aleja de la muerte.”
(De “Bajos Fondos Del Alma”)

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