Palabras del legado de la emoción

Por dios se nos quema la noche
había espadas y un sol sin derretir
extático, inconmensurable.
 
 
nunca ganaré un Nobel
no iré a los mercados
el flujo del tiempo no puede alterar la  
gravedad esto hará 
que nadie estudie mis poemas
al azar ordenados
bajo silencios de recogimiento.
 
 
piedades enlazadas
y la virtud lo más preciado
he sido un objeto distante
siempre me tuve como un solitario
un dios decadente pero supremo al fin
un incendio suplicante.

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