No

No juegues con mi amor,
que es el primer tesoro que poseo.

No reclames mis lágrimas,
que podrían borrar el brillo de mis ojos.

No busques otros brazos, que los míos te extrañan.
No enturbies mi alegría porque manchas mi sonrisa.

No marchites el tiempo de querernos,
ni destruyas mis sueños,
que podrías romper
hasta esa casita rosada que tenemos.

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