NAVEGANDO

Buscando vivir lo que nadie ha vivido,
Envuelto en aventuras, deseos,
Y mundos de fantasía,
Me he lanzado en un mar aún no descubierto.

En un mar del que no se conoce nombre,
Un mar que no tiene historia,
Que no tiene vida, y lo sé, ¡sí lo sé!

Tomé mi barca y mis remos,
Partiendo solo, con mi tripulación ausente,
Dirigido por mi contramaestre el viento,
A veces a favor, a veces en contra,
Pero siempre conmigo.

Soportando el hambre de mi alma vacía,
Agonizando por la sed de mi corazón,
A la vez que mi conciencia se despedía,
Dejándome una nota que decía:
“Te espero en la orilla de donde partiste.”

Abatido por tormentas y lluvias,
Mientras los feroces relámpagos
Fotografían mi pena, sin poder posar,
Con mi cuerpo casi vencido, pero vivo.

Pasando la hoja de mi vida,
Descubro bancos de peces, saciando mi hambre y
Corrientes de agua dulce calmando mi sed,
El sol seca mi vestido de piel y me alista para una nueva lid
Quizás la más dura e invencible.

Navegando, siento mis brazos pesados,
Mis remos fijos, de mi tez brotan lenguas de fuego,
No puedo más, mis manos sangran
Mi barca no avanza.

El mar se ha secado,
Más no termino mi aventura eterna,
Porque estoy en busca de un nuevo mar,
Sí, en busca del mar que se resista a morir,
Sólo por conocer mis secretos y mis travesías.

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