Mansión vacía

Mansion vacia

No hay reclamo.
Se yergue, infinita y dadivosa,
para ser, simplemente.

Hubo tiempos de vida azarosa,
de esplendente discurrir,
y hubo tiempos de hambre, como ahora…

Y nada, nada oscureció
la piedra;
sólo un atisbar famélico, humano,
descubrió su presencia antigua.

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