Lujuria

lujuria

Como un hambriento
te devoro con el alma, el cuerpo y los ojos
y me lleno de tú, de tu aliento
y me vacío al segundo y vuelvo a comer.

Como un sin talento
me declaro perdido.  Perdido y envidioso
del aire de que eres el centro
y el verde deseo me vuelve a coger.

Como un violento

te tumbo en el lecho, te empujo, te arrojo
y salto al colchón, al mismo tiempo
y así tu cuerpo me vuelve a obedecer.

Como un gran soberbio
te miro, tumbada, y  no dudo ni un poco
de todo aquello que siento:
Soy el mejor al poderte tener.

Como un somnoliento
me quedo en la cama contigo, no solo.
Y sólo despierto
si tu cuerpo o el mío deciden volver.

Como un usurero
me paro a mirarte por gusto de mis ojos
y no me arrepiento
de querer más de tú y de tu ser.

Pecador reincidiendo
el infierno me iré por cabrón lujurioso
y al rozarte siento
que algo (normal) en mi vuelve a crecer.

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