Lo que Vendrá

Anudar legumbres en la silla de entierros.
Retornar al centro de la mesa para no asfixiarnos
en el borde.

Los extremos se tocan en la boca del pez.
Vivimos hacia adentro excomulgando a la luciérnaga.
La enredadera escapa del inquilino infiel
aquel que clavó un féretro en la bahía del absurdo.
Alguno vendrá con palanganas de carne a sucedernos.

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