Lejanía

Lejania

Puedes oírme? Cada no noche grito tu nombre con la voz de mis lágrimas, grabándolas con el silencio de las ardientes estrellas.

Narrándole a la luna mi basta pena y ella, impasible, me escucha sin ofrecerme respuesta, sin cumplir mis suplicas.

Puedes sentirme? Cada amanecer acaricio las violetas que forman su color, rogándole que sean tu cuerpo y que, al paso de mi tacto, ericen tu piel. Sintiendo tu leve calor, describiendo las curvas de tu corazón.

Puedes tocarme? Cada atardecer me acerco a tus recuerdos y me paseo entre ellos con frío ademán. Busco nuevamente tus manos, las encuentro allá en mi interior. Mirándolas con atención.

Puedes amarme? Yo lo hago en cada rincón. Dejando surgir la pasión del dolor de tu cercana lejanía.

Puedes venir? yo no me puedo mover, soy como un pedestal: Viejo, frío, recto, atormentado por el paso del eterno tiempo, afilado por las tormentas de lágrimas, torcido en una mueca de olvido y sin razón mas admirado por su saber estar y dureza.

Puedes verme? Solo en tus recuerdo, verdad? Como yo solo en los míos. Sin poder tocarte, sin poder sentirte, sin poder oírte, amándote solo, en tu cercana lejanía.

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