La Verdad que duele

La Verdad que duele

El espacio mordido que hay entre esto
que hoy conozco y ayer
desconocía.

Este lugar sabido que me duele
como flecha
todavía nueva.

Este paso quedado en cualquier parte,
estos hombros que pesan
como esperas.

Estos ojos vencidos que retornan
de la noche del grillo
y del rocío,
la dolida luz enferma
de sombra, esta tristeza.

Eso profundo allí, ya profanado
la verdad que me dieron
¿quién la quiso…?

Que me devuelvan nueva la mentira
que me lleven
a mi sitio de entonces,
a la misma
dimensión del engaño, y que me dejen.

¿Quién encendió palabra como brasa…?
Quiero volver
oscura selva y ciega.

Que te encuentre tanteando entre las ramas,
que te abrace nocturna
adivinando.

Que te sienta
sin saberte en espacio donde el beso
toque a fondo el corazón
y tiemble.

Intuidos,
que te duela y me duelas como herida,
que te crea
y me creas, con las manos,
con la piel, con la sangre, con los huesos,
con el impulso
con que nos buscamos,
con la esperanza del encuentro nuevo.

Aunque fuera mentira
que yo existo,
y aunque fuera verdad
esta mentira, torturada de fe,
con que me engaño.

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