La Triste realidad

La triste realidad

Bajo el manto de luz que me cubre,
me atesoran deseos de escribir,
que nacidos de mi propia alma
quiero poner al cuidado.

Alcohol y drogas,
marihuana y otras yerbas,
hambre y cocaína,
van minando la vida
de nuestros hijos y la Tierra.

Dos instantes son misterios
antes de nacer y la muerte
¿Para qué tanta filosofía,
sino sabemos vivir el presente?

Me amanezco con la aurora
y reposo mis ideas
junto a la noche de estrellas,
viendo destruir el mundo
y los niños de hambre,
pagando culpas ajenas.

Por favor, sin credo ni religión
¡Hermanos!
Hagamos alto en el camino,
pensemos en otra forma de vida
y dejemos de matarnos.

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