La Conquista

La Conquista

La lengua que arropara de vocablos mi cuna
es la lengua brotada del solar de Castilla.
Del Romancero a Lope, sin dejadez ninguna,
ofrécele en romance, soneto y redondilla.

Ni un átomo en mi forma corporal es reacio
al toque rutilante, musical y perfecto
de la lengua que en libro, cuartilla o cartapacio
le da, por su pureza, vigores al concepto.

Levantase la lengua de clásicos sabores
en los pergeñado res ciertos de la belleza.
Los doctores del canto, los puristas mayores,
me la sirven en cláusulas de altitud y justeza.

La lengua voz de siglos. a mi verbo se enlaza.
No habrán de destruirla, porque es la mejor parte
lo substancial, lo eterno del todo de mi raza.
Y mi raza es, en todo, fe, dolor, amor, arte.

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