La Montaña

La montaña

A la montaña le gusta ser alta
y pintarse las mejillas
con nieve  blanca.

Será… que ser novia le  encanta
será… que le hace cosquillas
mientras paciente espera
que llegue la primavera.

A la montaña le gusta la luna
redonda o en forma de cuna
tocar las estrellas con su nariz
porque sabe que los sueños
se esconden tras los luceros
y si los encuentra, será feliz.

A la montaña le gusta vestirse
muy presumida, para lucirse
de tonos verdes
y  alegres flores.

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En la cima de la montaña

En la cima de la montaña

Ya me estoy yendo
hacia las altas montañas.
Contemplo el vacío.
Él me atrapa. Me atrae.
Me subyuga.

Estoy con mis pensamientos
del pasado.
Con el recuerdo
de un amor que fue,
y ya no lo es.
Señor,dime al oído
para que nadie se entere,
qué decisión debo tomar.

¿Me quedo no muy distante
del cielo?
¿O me elimino
de esta montaña?

Voy con mi sonrisa de bandera
y mi entusiasmo de sombrero
porque de buena manera
llegar hasta la cima quiero.

Será un sentir verdadero
de éxito bien logrado
después que haya escalado
toda la cumbre completa
y así mi corazón de poeta
quedará de nuevo extasiado.
(Díaz Valero)

En la cima de esta montaña
me destino estoy decidiendo.
Mi vida está sin aliento,
tal vez con un feliz mañana,
otra mi decisión sería.
Aún no sé qué haría
si tú no aceptas mi momento.

En la cima de la montaña
he escrito en mayúsculas
tu precioso nombre "Vanessa".

Con la tinta sangre
de mi amado corazón
un verso te he escrito
por todo su alrededor
¡Te amo, corazón!

Verano

Verano

Verano, ya me voy. Y me dan pena
las manitas sumisas de tus tardes.
Llegas devotamente; llegas viejo;
y ya no encontrarás en mi alma a nadie.

Verano! Y pasarás por mis balcones
con gran rosario de amatistas y oros,
como un obispo triste que llegara
de lejos a buscar y bendecir
los rotos aros de unos muertos novios.

Verano, ya me voy. Allá, en setiembre
tengo una rosa que te encargo mucho;
la regarás de agua bendita todos
los días de pecado y de sepulcro.

Si a fuerza de llorar el mausoleo,
con luz de fe su mármol aletea,
levanta en alto tu responso, y pide
a Dios que siga para siempre muerta.

Todo ha de ser ya tarde;
y tú no encontrarás en mi alma a nadie.
Ya no llores, Verano! En aquel surco
muere una rosa que renace mucho…

Melancolía

Melancolia

La lluvia susurra en mi ventana,
el río corre áspero y monótono,
las hojas mueren en el fracaso de la noche,
el viento arrecia cual si huyera despavorido,
las flores estoicas resisten la tempestad,
y tu último recuerdo agoniza en mi memoria.

El susurro se torna en estruendo,
el río, ahora furioso, emprende veloz carrera,
las hojas siguen meriendo en el inicio del amanecer,
el viento prosigue su feroz castigo,
las flores, finalmente, perecen deshaciéndose en pétalos,
la vida sigue su frágil discurrir,
y , mientras tanto, yo sigo llorando por tú.

Se puede vivir en nidos

Se puede vivir en nidos

Se puede vivir en nidos,
como las aves querrían.
Se puede vivir en pechos
como quieren
acabar las violetas
y los amores impares.

Se puede vivir en llamas,
cuando se quema un papel
y ya no quedan palabras
sino luz resplandeciente.

Se puede vivir, también,
a veces viven las vidas,
bajo los techos, en casas,
o en veletas, como el aire.

Pero nosotros vivimos
un día dicha sin nidos,
sin techos y sin veletas.
Viviéndola
en un color verde, en un
color verde sobre ruedas.

El ave y el nido

El ave y el nido

¿Por qué te asustas, ave sencilla?
¿Por qué tus ojos fijas en mí?
Yo no pretendo, pobre avecilla,
llevar tu nido lejos de aquí.

Aquí, en el hueco de piedra dura,
tranquila y sola te vi al pasar,
y traigo flores de la llanura
para que adornes tu libre hogar.

Pero me miras y te estremeces,
y el ala bates con inquietud,
y te adelantas, resuelta, a veces,
con amorosa solicitud.

Porque no sabes hasta qué grado
yo la inocencia sé respetar,
que es, para el alma tierna, sagrado
de tus amores el libre hogar.

¡Pobre avecilla!  Vuelve a tu nido
mientras del prado me alejo yo;
en él mi mano lecho mullido
de hojas y flores te preparó.

Mas si tu tierna prole futura
en duro lecho miro al pasar,
con flores y hojas de la llanura
deja que adorne tu libre hogar.