Forjando un amor

amor en velas

Si sólo pudiese dulcificar el sabor amargo,
que me causa este sentimiento…
Que por tu falta cariño mío siento,
sería desde mis adentros,
la mujer más feliz de recibir cada sentimiento…
Pero frente a tu sazón le huyo, al no sentirme yo mismo…
Este capullo que vez delante tuyo, te ama abiertamente,
solo sabe leer lo que tu corazón le describe,
quizás me resulte difícil unificar tu madura mente,
lucharé con aquello que de ti me cohíbe y me enseñaras lo que ignoro.
Quizás en el amor no exista la edad,
y si tus temores con mi amor lograse borrar….
Ten seguro amor mío, que ya nada ni nadie nos logrará separar,
este amor ya jamás morirá, seguirá latiendo a través de los años…
Madurando tus sentimientos y suavizando los míos.
Porque el amor es esencial… Pero el carácter también se madura…
Es permitir el sentir se asome a una visión diferente…
Aprendiendo poco a poco, en la vida cotidiana…
Que el amor es de dos, sobreviviendo de forma futura…
Despojando al cariño herido sus espinas, con la fuerza del corazón.


Y si su mejor vestidura fuera tu ternura y mi experiencia,
de seguro en la vida que aún tus pies no han caminado,
y las cuales las mías han transitado…
Pero que llena de heridas aún sangrando han quedado,
sería nuestro motivo, para saber que este amor es sincero…
Es encargar a dios sin perder las esperanzas…
Aflorando como persona, y tú a mi lado respaldando,
Es una formula perfecta que mantendrá equilibrada la balanza…
Solo así el amor obtiene sus frutos de principio a fin…
Como un pacto que me condena a la cadena de tus encantos.
Dejemos de lado las filosofías…
Y déjame decirte que el amor que llevo dentro, me destroza,
me mata y revive a diario, el solo verte de lejos, o cuando juntos…
Momentos compartimos, es lo que me hace seguir resistiendo,
esta dulce tortura de nuestra diferencia de primaveras.
Sigamos compartiendo… este sentimiento pleno…
Yo aliviare tu lamento, tu tristeza y tu dolor…
En las manos del destino, depositaremos este amor,
y así solo nos quedará confiar en nuestra pasión
y en el poder del tiempo…
Aquel que como un viejo bajo un árbol sentado aguarda…
Así de igual forma es el tiempo,
dejaremos en sus manos el destino de este sentimiento,
solo así, sabremos si tu fuiste echo a mi medida,
y si esta quien hoy estos versos te recita, es la mujer que tu necesitas.
Yo también te ofrezco mi cariño y mi vida…
Esperando ser lo que tu alma busca cuando grita con fervor…
Tenemos ya una ventaja… al igual que mi alma,
la tuya tampoco se dará por vencida…
Solo nos queda una promesa sincera y dejar que al final hable el amor…

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