Estrés

Estres

Domingo, tenías hoy mucha cara de ser
Un día de esos terribles para el olvido,
De esos días que no deberían amanecer,
Lo digo por presentimientos que me dan,
Que estaré preocupado por cosas que serán
Y no dejaré de estarlo por las que han sido.

Desde la mañana temprano dando motivos,
Las horas pasando rápidas, tal como un jet,
Los ánimos alegres parecen estar esquivos,
No hay nada interesante, apago el televisor,
No me quiere funcionar bien mi computador
Y se cae a cada momento el bendito Internet.

No logro subir a la página cosas de trabajo,
Son varias las horas que en esa lucha llevo,
El destino parece que me da un golpe bajo,
A ratos, lo confieso, de la impotencia muero
Y pasa el día y no logro hacer lo que quiero
Y tampoco, por más que trato, lo que debo.

Alguien en el chat me pide una respuesta
Y aumenta en esos momentos mi estrés…

No sabe, no tiene idea de lo que me cuesta
Responder y a la misma vez atender lo mío,
Siempre me digo que en mi fortaleza confío,
Pero a veces -¡Dios mío!- sale todo al revés.

Suena la señal, la persona espera que escriba,
Mi Internet se cae, no está en su día, falla…

Esto por supuesto, no es algo que me motiva,
Entro a mi sesión mil veces y luego me salgo,
Le escribo a la persona para que me diga algo
Pero por problemas en la conexión… calla.

Cuando vuelve la conexión ella me reclama,
Me pide que le preste atención, que la ignoro,
No me gusta discutir porque ella es una dama,
Ya este día me está llenando de un gran hastío,
Ella contrariada pensará tal vez que yo me río
Y no se imagina que por tantas fallas lloro.

Llega el día funesto a su final, qué bueno…

Ya era hora me digo en alta y clara voz,
No pude terminar mi trabajo en pleno
Y de atender a mi amiga no hubo manera,
Acerca de mi mala suerte sé cuando muera,
Que tendré algo más que preguntarle a Dios.

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