El pecado de amarte se apodera

    El pecado de amarte se apodera

    El pecado de amarte se apodera
    De mis ojos, de mi alma y de mí todo;
    Y para este pecado no hay remedio
    Pues en mi corazón echó raíces.
    Pienso que es el más bello mi semblante,
    Mi forma, entre las puras, la ideal;
    Y mi valor tan alto conceptúo
    Que para mí domina a todo mérito.

    Pero cuando el espejo me presenta,
    Tal cual soy, agrietado por los años,
    En sentido contrario mi amor leo
    Que amarse siendo así sería inicuo.

    Es a ti, otro yo mismo, a quien elogio,
    Pintando mi vejez con tu hermosura.

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One Response to El pecado de amarte se apodera

  1. mariana says:

    Tus ojos se iluminan
    al btillar la luna y
    tupiel es tan suave
    como una perla pulida

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