El gran despecho

Despecho

País mío no existes
sólo eres una mala silueta mía
una palabra que le creí al enemigo.

Antes creía que solamente eras muy chico
que no alcanzabas a tener de una vez
Norte y Sur
pero ahora sé que no existes
y que además parece que nadie te necesita
no se oye hablar a ninguna madre de ti.

Ello me alegra
porque prueba que me inventé un país
aunque me deba entonces a los manicomios.

Soy pues un diosecillo a tu costa.

(Quiero decir: por expatriado yo
tú eres ex patria).

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