El destino

Si existe el destino
le agradezco ser tuya y que seas mío tantas veces,
le pido que continúe haciendo en cada beso un nuevo
comenzar,
le recuerdo que es maravilloso este don de tenerte
y le doy gracias por tu sonrisa, tu comprensión, tu cariño,
y por ser la dueña de tu mirada.
Si el destino creó en mí la muñequita hecha para amarte,
agradécele tú también porque el destino es sabio…
pero tal vez no haya destino
y sólo sea un pretexto que usamos para estar
donde somos más felices.

Por eso amarte y que me ames no es culpa de el destino:
tú y yo somos el mundo y el destino,
es el amor creado por nosotros mismos.

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