El Campo

el campo.

El cielo es de ceniza,
los árboles son blancos,
y son negros carbones
los rastrojos quemados.

Tiene sangre reseca
la herida del ocaso,
y el papel incoloro
del monte, está arrugado.

El polvo del camino
se esconde en los barrancos,
están las fuentes turbias
y quietos los remansos.

Suena en un gris rojizo
la esquila del rebaño,
y la noria materna
acabó su rosario.

El cielo es de ceniza.
Los árboles son blancos.

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