Diferencias

Ya no podré amarte como la vez primera,
no habrán llantos de niña ni sueños de mujer,
no tendré en mi sonrisa un sabor a inocencia
ni serás ese dios que era más que mi ser.

Ya mis besos más dulces un día los llevaste
cuando no merecías mi pasión al besar,
ahora sólo tendrás las cosas que me quedan
las cosas esenciales que siempre debí dar.

No verás en tus manos casi todo mi orgullo
ni volveré a subirte a ningún pedestal,
no sentirás que eres el centro de mi mundo
hasta el día que tú también sepas amar.

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