Despedida inocente

Te besé, con ese beso casual de despedidas,
con la sed contenida por pensar que volvías,
sin la fiebre infinita que delata obsesión;

fue ese beso de siempre, el de vernos muy pronto
aun sintiendo insegura que perdía tu amor.
y te besé sin ansias y me guardé caricias…
¡todo aquello esperando lo que nunca llegó!

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