Derrochador de encanto

    Derroche de encanto

    Derrochador de encanto, ¿por qué gastas
    En ti mismo tu herencia de hermosura?
    Naturaleza presta y no regala,
    Y, generosa, presta al generoso.
    Luego, bello egoísta, ¿por qué abusas
    De lo que se te dio para que dieras?
    Avaro sin provecho, ¿por qué empleas
    Suma tan grande, si vivir no logras?

    Al comerciar así sólo contigo,
    Defraudas de ti mismo a lo más dulce.
    Cuando te llamen a partir, ¿qué saldo
    Podrás dejar que sea tolerable?

    Tu belleza sin uso irá a la tumba;
    Usada, hubiera sido tu albacea.

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