Castigo eterno

Castigo Eterno

Oh Dios Déspota y Tirano,
a una eternidad de castigos me has confinado,
sólo por no creer en Ti cuando vivía,
a pesar de haber hecho el bien al prójimo,
aquí estoy, quemándome entre mares de llamas,
Tu que te llamas El Grande y Misericordioso,
Me has condenado al dolor infinito.

¿No hubiera sido mejor que te revelaras en Tu Esplendor tras mi muerte?,
¿Qué me hubieras sacado de la incredulidad y me llevaras a pasar la vida eterna a tu lado?
Pero no, aquí estoy, aquí siempre me quedaré,
Porque Tu así lo quisiste,
Si tan sólo una señal hubiera llegado,
Sin tan sólo hubiera tenido ojos para ver.

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