Cansancio de amor

Cansancio de amor

Sentado a solas, en un rincón de mi casa,
me he puesto a reflexionar,
tantas ganas de amor que tú inspiras en mí,
para no ser correspondido, y
realmente no vale la pena,
ni tampoco es actitud madura;
es que cansado estoy ya,
de suspirar por un amor ajeno
cuya belleza me provoca pesadillas
y tu sólo recuerdo me provoca nostalgia.
Es que me enseñaste que la belleza indescriptible produce cansancio al no poseerla.

Soy hombre de realidades
y si tú no eres realidad de amor,
entonces te desecho de mis pensamientos,
donde simplemente eres una intrusa,
que tanta desdicha me causa.

Cansancio de amor,
eso eres tú,
y semejante carga,
ni un burro puede soportar.

Tu bella boca, que tanto he halagado,
es simplemente: cansancio de amor,
y hoy simplemente la veo,
como una figura sin forma exacta
que el viento y la mar
borraron de la orilla de la playa.

 

Tu hermoso y largo pelo,
es simplemente: cansancio de amor,
y hoy simplemente lo veo,
como un viejo coleto de desgastadas trenzas,
que después de tanto uso y servicio,
es arrumado y desechado,
y ya no es tomado en cuenta.

Tus bellísimas piernas,
son simplemente: cansancio de amor,
y hoy simplemente las veo,
como los mangos que se pudren en mi patio,
que en un tiempo fueron apetecibles,
parto por tanta arrogancia a servir,
caen para perderse entre otros mangos,
que esperando se quedaron por ser comidos.

Tu hermoso cuerpo,
es simplemente: cansancio de amor,
y hoy simplemente lo veo,
como la valiosa guitarra,
con cuerdas muy finas,
pero de precio muy alto,
y por no haber quien pagara tu precio,
sola se quedó en el mostrador.

Cansancio de amor,
eso eres tú,
eres tiempo perdido
y oportunidades sin aprovechar,
y al mirar a los lados,
y ver las bellezas de la vida,
concluyo que si algo vale,
es aquello que te pertenece y
que además te gratifica y satisface.

No quiero saber más de tú,
no quiero verte ni oírte,
quisiera no haberte conocido,
porque simplemente eres: mi cansancio de amor.

Desde hoy, te ignoraré obstinadamente;
por donde pases, no miraré,
si hablas, no te escucharé,
porque ya está bueno,
de que abatas mi amante corazón,
que por tanto pensar en tú,
experimentó el cansancio de amor.

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