Botellas al mar

(Para  terminar  con  la  superstición de mensajes encontrados).
 
Algo más solitario hay
que un mensaje dentro de un vidrio
que al sol calentado haga de lupa
e incinere la esperanza? 
 
Escribir poesía es arrojar botellas al mar
por el ventanuco con rejas.
 
ábranse fundido
mis sueños a la angustia
en el lejano pasado?
 
anudo los contrarios
acabo con la superstición 
de que alguien alguna vez haya leído
la carta del condenado
 
sentado en mi frío calabozo
no paro de escribir mensajes a
            desconocidos 
y que el sol no tardará en destruir
inútiles cenizas que estallan
contra las rocas magníficas del olvido.

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