Anhelo

Mis manos palpar quisieran,
la suavidad que las tuyas tienen,
y enlazadas conversar
como dos que se quieren.

Mirar tus pupilas fijamente
para adivinar el secreto de tus encantos.
Posar mis labios en los tuyos suavemente,
para luego recordar momentos gratos.

Esos son mis anhelos truncos,
pues aunque eso quisiera,
no podría recibir el contento
de brindarte con vehemencia el tibio aliento
de un beso que darte quisiera.

Bookmark the permalink.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *