Amable y silencioso

Amable y silencioso

Amable y silencioso ve por la vida, hijo.   
Amable y silencioso como rayo de luna…   
En tu faz, como flores inmateriales, deben 
florecer las sonrisas.

                     
Haz caridad a todos de esas sonrisas, hijo. 
Un rostro siempre adusto es un día nublado, 
es un paisaje lleno de hosquedad, es un libro
en idioma extranjero.

                       
Amable y silencioso ve por la vida, hijo.   
Escucha cuanto quieran decirte, y tu sonrisa
sea elogio, respuesta, objeción, comentario,
advertencia y misterio …

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