Al encuentro

Tenía tantas cosa que decirte…
y ahora que estás aquí
apenas puedo respirar este silencio
y sostenerte tibiamente esa mirada.
Entre frases incoherentes
no logro expresar nada
y continúo tragándome este amor
con las manos aferradas al vacío.
Si los labios me respondieran,
te besaría suavemente o fuertemente
pero sin duda te besaría.
Mas, yo me encuentro abandonada,
a la deriva de mi suerte,
y no logro ni tan siquiera percibir:
"Que tú no estás aquí".

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