Acto Secreto

Un acto secreto no es la revelación
de lo impuro.
Hay cien formas diferentes de descifrar
la vaguedad de un grito, la caída de una
lágrima en el plato del gato
los interrogantes acumulados
en tantos
años de silencio.
Diana había encontrado el modo
de acomodar su cuerpo en la oscuridad
de los días, en ese estado letal donde
las horas se detienen y se recobran
los sentidos.
No fue el exterminio de los magos
ni el llanto rural de las primeras
mañanas el principio de su infortunio.
De madrugada, propuso un pacto imaginario
con el cielo raso, celebró la eucaristía
con furiosas dentelladas, y enjuagó
sus anónimas manos
en la beatitud
de las focas circenses.
Estar solo es una forma de vivir
con lo siniestro.

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