poemas de amor

Poemas de amor cortos es un sitio web que se dedica a publicar los mejores y mas lindos poemas de todo internet.

Redención


poema redencionI

Todo es igual,
calmas y tranquilas
siguen la corriente las aguas del Sena.
Vuelan las gaviotas y dudan en besarlo.
Sopla el viento y se inclinan los arboles.
Los rayos del sol calientan mi alma.

Devoran las chalupas los puentes
del rio, me miran en silencio y no
comprenden nada.
El cielo es azul, más azul que nunca.
Poblado esta de nubes blancas
que miran y me ven llorar.

Veo una en forma de volcán con un
corazón palpitante y herido
expulsando su lava, y otra en forma
de mujer recostada en cojines de
plumas, ¡las dos atrapan un avión
y lo devoran al instante!

II

Estoy en el mismo lugar
donde ella me besó la primera vez
y me dijo que me amaba;
miro todo a mí alrededor
buscándola y no la encuentro.
Pasa la gente y solo ven una sombra
sumergida en sus recuerdos,
aturdida, confusa como un ciego
mareando los aires a bastonazos.

III

Frío y helado sopla el viento,
se agitan los árboles y gimen
las dunas del rio Sena.
Vuelan las gaviotas
asustadas buscando sus nidos.
Cuatro colores cruzan los cielos,
mis lágrimas se mezclan con el llanto
de las nubes.

Sin alma y sin vida la sigo buscando,
me siento al descubierto, desnudo y
sin corazón. Al llorar me envuelve
una nube negra que aturde mis
sentidos, y por más que quiero
no puedo evitar mirar las aguas
de otra manera, ¡no, no puedo!

IV

De los cielos baja una gaviota
y se acerca a mí, nos miramos en silencio,
abre su pico y emite un graznido.
Dos gaviotas responden volando
en círculo sobre mi cabeza…

A lo lejos suenan las cuerdas de una guitarra,
llora, se desangra, su alma canta,
y al hacerlo, ¡me sumerjo yo en las aguas!

 

Autor: María Edith Matallana T.
edithparis96@gmail.com

Dolor

dolor

Quisiera esta tarde divina de octubre
pasear por la orilla lejana del mar;
que la arena de oro, y las aguas verdes,
y los cielos puros me vieran pasar.

Ser alta, soberbia, perfecta, quisiera,
como una romana, para concordar
con las grandes olas, y las rocas muertas
y las anchas playas que ciñen el mar.

Con el paso lento, y los ojos fríos
y la boca muda, dejarme llevar;
ver cómo se rompen las olas azules
contra los granitos y no parpadear;
ver cómo las aves rapaces se comen
los peces pequeños y no despertar;
pensar que pudieran las frágiles barcas
hundirse en las aguas y no suspirar;
ver que se adelanta, la garganta al aire,
el hombre más bello, no desear amar…

Perder la mirada, distraídamente,
perderla y que nunca la vuelva a encontrar:
y, figura erguida, entre cielo y playa,
sentirme el olvido perenne del mar.
Lee todo en:

Mi Gran amigo

Mi gran amigo

Cada día que pasa, mas me doy cuanta de como eres
me doy cuenta del gran amigo que tengo a mi lado
aquel amigo que con su sonrisa me muestra un mundo maravilloso y me hace feliz
aquel amigo que tanto valoro y aprecio

Con orgullo puedo decir “ese es mi amigo”
yo se que problemas es lo que sobra y que aunque no se quiera, siempre van a existir, por eso te digo amigo mío que si algún día llegue a fallar, sepas que siempre estarás en mi corazón y que pase lo que pase recordare aquellos pequeños pero significativos momentos juntos.

Algunas amistades son eternas

Algunas amistades son eternas

Algunas veces encuentras en la vida
una amistad especial:
ese alguien que al entrar en tu vida
la cambia por completo.
Ese alguien que te hace reír sin cesar;
ese alguien que te hace creer que en el mundo
existen realmente cosas buenas.

Ese alguien que te convence
de que hay una puerta lista
para que tú la abras.
Esa es una amistad eterna…
Cuando estás triste
y el mundo parece oscuro y vacío,
esa amistad eterna levanta tu ánimo
y hace que ese mundo oscuro y vacío
de repente parezca brillante y pleno.
Tu amistad eterna te ayuda
en los momentos difíciles, tristes,
y de gran confusión.
Si te alejas,
tu amistad eterna te sigue.
Si pierdes el camino,
tu amistad eterna te guía y te alegra.

Tu amistad eterna te lleva de la mano
y te dice que todo va a salir bien.
Si tú encuentras tal amistad
te sientes feliz y lleno de gozo
porque no tienes nada de qué preocuparte.
Tienes una amistad para toda la vida,
ya que una amistad eterna no tiene fin.

La Locura y la cordura

La Locura y la cordura

La Locura y la Cordura
La locura atiende las veinticuatro horas, todos los días del año.
La cordura atiende de nueve a diez y cierra los domingos.
La cordura es la capacidad de pensar y obrar con prudencia, sensatez y juicio para matar a un hermano.
La locura en cambio, es la percepción distorsionada de la realidad, la pérdida del autocontrol, las alucinaciones y los comportamientos más absurdos para luchar por el
amor de alguien.

La cordura es una condición, que te pone la vida para lograr los contextos que
supuestamente permitirían ser feliz.
La locura en cambio no necesita de ningún contexto en especial para ser feliz.
La locura es puta
La cordura es frígida y fría
La locura un día comienza a destruir y destruirse, y busca ayuda en la cordura

Pero la cordura no está disponible a la hora que la locura la necesita
la locura y la cordura son  dos recursos con espíritu de mujer
Depende de quienes los tengan
De cómo los manipulen y como los apliquen
El problema no es la locura ni la cordura
Si no, lo extremista de  los que solo viven con una sola de ellas.

La Cordura

La Cordura

Con pie de pluma recorrí tu esfera,
Mundo gracioso del esparcimiento;
Y no fue raro que jugara el viento
Con la mentira de mi primavera.

Dormido el corazón, extraño fuera
Que hubiese dado lumbre y aposento
Al suplicante Amor, cuyo lamento
Llama de noche al corazón y espera.

Si, fría el alma y agobiado el lomo,
Llegué a tu soledad reveladora
Con pie de pluma y corazón de plomo,
¡Deja que un arte más feliz asuma,
Gracioso mundo, y que te busque ahora
Con pie de plomo y corazón de pluma!

A La Cordura

A la cordura

Rocé, fue tan sólo eso,
Estuve cerca,
Pasé a su lado,
La arañé tímidamente,
Abracé su sombra,
Olfateé su aroma,
Seguí sus huellas
Mas nunca pude alcanzarla.

Fue sólo un intento,
Sólo eso,
Es raudo su paso,
Y yo camino lento;
Corrí y descansé,
Escribí y pensé,
Mas no quedan vestigios
Y no sé dónde fue.

La oportunidad me causó escalofríos,
Se cercanía me puso nervioso,
Su presencia me cautivó,
Tanto fue su esplendor mágico
Y tanto el deseo de besarla
Que se alejó tanto, para siempre,
Pues la locura es mi motivo,
La razón por la que la sigo esperando.